Los 5 modelos de negocio de la economía circular
Aunque seguiremos con la valorización de productos, el residuo cero y la adopción completa de la economía circular, queremos empezar esta serie explicando los 5 principales modelos de negocio consolidados que existen, con algún ejemplo real de cada uno para que se entiendan con claridad.
1. Suministros circulares
Consiste en sustituir los insumos lineales (recursos fósiles, materiales de un solo uso, agricultura extractiva) por recursos renovables, reciclables o biodegradables. En la industria alimentaria se traduce en dos grandes bloques: el abastecimiento de materias primas de agricultura regenerativa y el uso de energías y envases circulares en las plantas de producción.
El objetivo es que todo lo que entra en el proceso de fabricación tenga un origen circular, eliminando la dependencia de recursos finitos y restaurando los ecosistemas de los que depende la industria.
- Danone y la agricultura regenerativa: ha rediseñado su cadena de suministro láctea apoyando financiera y técnicamente a sus ganaderos para que adopten prácticas regenerativas (abandono de fertilizantes sintéticos, pastoreo rotacional, mejora del suelo). Reduce su huella de carbono y asegura la resiliencia de su suministro de leche frente al cambio climático.
- Coca-Cola y los bioplásticos: con la tecnología PlantBottle utiliza un porcentaje de PET derivado de material vegetal (caña de azúcar) en lugar de combustibles fósiles. Aunque el objetivo final es el 100% reciclaje (rPET), el uso de insumos biológicos de origen responsable es un pilar de los suministros circulares.
- Mahou San Miguel: en sus plantas españolas se abastece de energía 100% renovable y ha implementado sistemas para que el 100% del cartón de sus agrupadores provenga de bosques gestionados de forma sostenible, eliminando progresivamente el plástico virgen de sus anillas.
2. Recuperación de recursos
Probablemente el modelo con mayor tracción y rentabilidad directa en la fabricación de alimentos. Consiste en recuperar el valor de los subproductos, mermas o residuos del proceso de producción, transformándolos en nuevos productos de valor añadido. En el sector alimentario se conoce como "valorización".
En lugar de pagar para que los residuos vayan a vertedero o se destinen solo a alimentación animal de bajo valor, los fabricantes extraen nuevos ingredientes funcionales, biogás o biomateriales.
- AB InBev y EverGrain: el mayor fabricante de cerveza del mundo genera enormes cantidades de bagazo (grano de cebada sobrante). Tradicionalmente se vendía barato como pienso; con EverGrain extrae sus proteínas y fibras y las convierte en ingredientes de alta calidad (proteína vegetal, leches vegetales). Pasa de gestionar un residuo a vender un ingrediente premium.
- Mahou e Hijos de Rivera: ambos tienen proyectos propios para valorizar el bagazo más allá de la alimentación animal. Hijos de Rivera, con el proyecto ImpacTaste, promueve su uso en alimentación humana (snacks, panes, bebidas saludables). Mahou San Miguel está creando vajilla y cubiertos comestibles de un solo uso para eventos (cucharillas, removedores de café).
- Arla Foods y el suero de leche: el suero líquido resultante de la fabricación de queso era un residuo problemático y contaminante. Hoy Arla filtra y aísla sus proteínas, convirtiéndolo en uno de los ingredientes más rentables del mundo para nutrición deportiva, fórmulas infantiles y alimentos médicos.
- Sanpellegrino (Nestlé) y la piel de cítricos: en sus refrescos de frutas se generan grandes cantidades de pieles de naranja y limón. Mediante biorrefinería se procesan para extraer pectina (espesante natural muy demandado en repostería y mermeladas) y aceites esenciales, cerrando el ciclo del recurso agrícola.
3. Extensión de la vida útil del producto
En bienes tecnológicos implica reparar o reacondicionar. En la industria alimentaria, donde los productos son perecederos, consiste en evitar que el alimento se degrade antes de consumirse, reduciendo el desperdicio alimentario (que actualmente se lleva cerca de un tercio de la producción mundial).
Se logra mediante innovación en formulación, envasado inteligente o la transformación de excedentes en nuevos formatos de larga duración.
- Apeel Sciences y los productores de frescos: ha desarrollado un recubrimiento comestible invisible a base de lípidos vegetales que se aplica a frutas y verduras. Esta "segunda piel" frena la pérdida de agua y la oxidación, duplicando o triplicando la vida útil en el lineal sin envases de plástico de un solo uso.
- Kellogg's y la cerveza Seven Bro7hers: parte de las hojuelas salen de la línea demasiado grandes, pequeñas o sobre-tostadas. En lugar de tirarlas, Kellogg's se asoció con esta cervecera artesanal británica, que las usa para sustituir parte de la malta de cebada y fabricar su IPA Throw Away.
- Barnana: se ha convertido en un gigante de los snacks en EE. UU. recogiendo los plátanos rechazados en las plantaciones latinoamericanas por motivos estéticos o por exceso de maduración. Al deshidratarlos y convertirlos en snacks, extiende la vida de una materia prima que iba a pudrirse en origen.
4. Plataformas de uso compartido
Maximiza la utilización de activos infrautilizados mediante el uso compartido, el acceso colaborativo o la copropiedad. En el gran consumo rara vez se comparten fábricas entre competidores por secreto industrial, pero el modelo brilla en logística, transporte, embalajes secundarios y simbiosis industrial.
Al compartir recursos logísticos o energéticos, las empresas reducen su huella de carbono, optimizan la capacidad de carga y eliminan la necesidad de fabricar activos de un solo uso.
- Los pools de palets: en España casi ninguna gran empresa de alimentación compra sus propios palets. Usan plataformas compartidas (Chep, LPR, Logifruit…) que se los alquilan, los recogen en destino, los reparan y los reintroducen en la cadena. Optimiza un activo caro, reduce la tala de miles de árboles y mejora las rutas de transporte inverso. El mismo modelo existe con los pools de cajas reutilizables (las cajas de plástico que usan los supermercados para fruta, verdura, carne y pescado fresco).
- Simbiosis industrial de Kalundborg (Dinamarca): el mejor ejemplo mundial de plataforma física compartida. Empresas de alimentación (como Novo Nordisk/Novozymes) comparten recursos físicos con granjas y otras industrias: el vapor sobrante de una planta calienta otra; el agua residual rica en nutrientes de la fábrica de biotecnología se envía como fertilizante a las granjas locales.
- Too Good To Go: más allá de la app de rescate de comida en restaurantes, está entrando en la fabricación FMCG como plataforma para los excedentes de fábrica (lotes con errores de etiquetado, cambios de packaging o fechas de consumo cortas), conectando las líneas de producción con consumidores dispuestos a comprar esos "packs sorpresa" industriales.
5. Producto como servicio (PaaS)
En lugar de vender la propiedad física de un producto, el cliente paga por el rendimiento, el uso o el resultado. En alimentación el consumidor quiere consumir (destruir) el producto, así que el alimento en sí no puede ser un servicio, pero el modelo se aplica de lleno al envase (Packaging as a Service) y a los equipos de frío/dispensación en el punto de venta.
El fabricante retiene la propiedad del envase y se hace responsable de su recuperación, lavado y rellenado.
- Plataforma Loop (TerraCycle): se ha asociado con gigantes como Unilever, Nestlé y PepsiCo. En lugar de comprar un bote desechable, el consumidor paga un depósito por un envase premium de acero inoxidable o vidrio. Al vaciarse, se recoge (en casa o en el súper), se limpia industrialmente y se devuelve al fabricante para rellenarlo. El envase pasa de ser un coste hundido a un activo retornable.
- Cooling as a Service (CaaS)en el punto de venta: muchos fabricantes de bebidas (Coca-Cola, Heineken) dan neveras a supermercados y bares. En el modelo lineal compran la nevera, ineficiente y destinada a la chatarra. Con CaaS, el fabricante paga a un proveedor una tarifa mensual por "horas de frío"; el proveedor retiene la propiedad, lo que le incentiva a fabricarla modular, con gases limpios y a repararla constantemente, cerrando el ciclo de metales y plásticos del equipo.
Conclusión
Los ejemplos compartidos (y muchos más que van apareciendo) demuestran que, para las empresas de fabricación de alimentos de gran consumo, la economía circular ha dejado de ser un ejercicio de responsabilidad social corporativa para convertirse en un puntal de la estrategia operativa.
Adoptar suministros renovables protege frente a la volatilidad climática; recuperar recursos convierte costes de vertedero en nuevas líneas de ingresos; extender la vida útil protege los márgenes; compartir plataformas reduce los costes logísticos; y pensar en el envase como un servicio fideliza al consumidor a la vez que esquiva los cada vez más estrictos impuestos al plástico. La circularidad es, en esencia, la optimización suprema de la eficiencia alimentaria.
Para saber más
Fuentes recomendadas para profundizar:
- Fundación Ellen MacArthur (EMF): la mayor autoridad global en economía circular. Sus informes "The Big Food Redesign" y "Cities and Circular Economy for Food" son de lectura obligatoria (ellenmacarthurfoundation.org).
- FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura): base de datos y guías sobre reducción del desperdicio alimentario a nivel industrial.
- Libro "Waste to Wealth", de Peter Lacy y Jakob Rutqvist: los autores (de Accenture) son los creadores del marco de los 5 modelos de negocio detallados en este texto.
- Upcycled Food Association (UFA): principal asociación comercial mundial de fabricantes que usan ingredientes suprarreciclados o mermas alimentarias (upcycledfood.org).
- WRAP (Waste and Resources Action Programme): ONG británica líder en programas de colaboración con la industria FMCG para la circularidad alimentaria (Courtauld Commitment).

